El cabecero Futami demuestra que la sencillez bien ejecutada alcanza una belleza difícil de superar. Su composición reduce el concepto de cabecero a lo esencial: una pieza horizontal que acoge la cabeza y un soporte vertical que la eleva. Nada más, nada menos.
La haya maciza constituye su materia prima. Esta madera de grano fino y tonalidad clara acepta acabados diversos, aunque en este caso se ha optado por un tratamiento natural que deja visible su textura auténtica. Las vetas sutiles recorren la superficie creando dibujos únicos en cada ejemplar.
El ensamblaje sigue técnicas tradicionales de ebanistería que garantizan una unión sólida y duradera. No encontrarás tornillos a la vista ni piezas metálicas que rompan la armonía visual. Solo madera trabajada con el respeto que merece un material noble.
Con 90 cm de ancho y 52 cm de alto, las proporciones encajan perfectamente con camas individuales. La altura contenida mantiene el equilibrio visual del dormitorio sin dominar el espacio, integrándose con naturalidad en habitaciones de cualquier tamaño.
Su versatilidad permite dos opciones de instalación. Puedes acoplarlo directamente a la estructura de la cama Futami, formando un conjunto cohesionado. O bien colgarlo en la pared de forma independiente, transformándolo en un elemento decorativo que funciona incluso sin cama debajo.
La haya procede de bosques gestionados con criterios sostenibles, cerrando un círculo responsable que empieza en la naturaleza y termina en tu dormitorio. El mantenimiento se reduce a un paño ligeramente húmedo para retirar el polvo, conservando el brillo natural de la madera sin esfuerzo.
Características:
- Composición: Madera maciza de haya
- Construcción: Ensamblaje tradicional sin herrajes vistos
- Tratamiento: Acabado natural sin tintes
- Dimensiones: 90×52 cm
- Montaje: Compatible con cama Futami o instalación en pared