El cabecero Sumo lleva el nombre del legendario arte marcial japonés, y no es casualidad. Su estructura de haya maciza transmite fortaleza y estabilidad, esa sensación de pieza construida para resistir el paso de generaciones.
La haya es una de las maderas nobles más apreciadas en ebanistería. Su grano fino y uniforme permite acabados impecables, mientras que su dureza garantiza resistencia frente al uso cotidiano. El tacto resulta cálido y sedoso, invitando a apoyar la espalda durante esos momentos de lectura o descanso antes de dormir.
Dos tonalidades definen su paleta cromática. El acabado Natural conserva el tono claro y luminoso característico de la haya, perfecto para dormitorios que buscan amplitud y frescura. El acabado Nogal oscurece la madera con matices tostados, aportando profundidad y sofisticación a ambientes que piden mayor calidez.
La versatilidad marca su instalación. Puedes acoplarlo directamente a la estructura de tu cama Futonia o fijarlo a la pared de forma independiente. Esta segunda opción permite jugar con la altura y crear composiciones personalizadas según las proporciones de tu dormitorio.
Disponible en dos medidas pensadas para camas de diferente anchura: 160×46 cm en acabado nogal y 190×46 cm en acabado natural. La altura contenida de 46 cm mantiene las proporciones equilibradas sin dominar excesivamente el espacio.
La artesanía de Futonia se refleja en cada detalle. Bordes suavizados, superficies pulidas y un tratamiento de la madera que realza su belleza natural sin ocultar su esencia. Un cabecero que no solo decora, sino que eleva la categoría del dormitorio y perdura como una inversión en calidad y estética.
Características:
- Composición: Madera maciza de haya
- Tonalidades: Natural y Nogal
- Dimensiones: 160×46 cm / 190×46 cm
- Montaje: Compatible con camas Futonia o instalación mural
- Estilo: Diseño limpio y atemporal